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lunes, 27 de octubre de 2014

Colíderes (2-1)

Emery apostó de inicio por Beto, Coke, Nico Pareja, Dani Carriço, Benoît Trémoulinas, Krychowiak, Mbia, Deulofeu, Denis Suárez, Carlos Bacca y Kevin Gameiro.

Les dejo el resumen de la web oficial. Disculpen las molestias:

A diez minutos del final el Sevilla perdía y perdía bien. El Villarreal, muy bien posicionado, había hecho hasta ese momento un partido inteligente, había tenido las ocasiones y ganaba justamente con un tanto de Vietto. El Sevilla, espeso, con mucha imprecisión en el último pase, incapaz en definitiva, no podía. Pero cuando más feo lucía el cuadro, Emery sacó a Banega, el equipo puso algo más de criterio a su incuestionable voluntad, y se lanzó literalmente con un arranque de cólera a por la heroica. En la mayoría de las ocasiones esas embestidas a la desesperada no surten efecto, pero a este Sevilla sin duda le sopla el viento a favor y cuando en el 89 Denis Suárez se aprovechó de un rechace -tal vez el primero que sonrió a los atacantes locales- para hacer la igualada, todo el mundo sabía que el segundo iba a llegar más pronto que tarde. Las cosas que tiene el fútbol, lo que el Sevilla fue incapaz de lograr en 80 minutos de juego inoperante, lo logró en un arranque de furia excepcional, que se culminó con un penalti a Tremoulinas que se encargó de marcar Bacca. Remontada colérica para un equipo que con nueve jornadas cumplidas es colíder, con los mismos puntos que el Barça. Suena irreal, como irreal pareció la remontada, pero es incuestionablemente bonito. Una ilusión, que debe ser contenida, pero que por el momento no tiene fin.
Aseguró el presidente Castro que la actual situación del Sevilla es irreal. Irreal y maravillosa, claro. Pero mientras la irrealidad se siga prolongando,  el zurrón se va llenando, que es lo que cuenta. Luego ya vendrán las vacas flacas. Es, en cierto modo, también irreal el marcador final del Ramón Sánchez Pizjuán, porque muy optimista había que ser para pensar que el Sevilla iba a levantar en diez minutos un partido en el que hasta ese momento no le había salido nada. Saliendo de la partida con dos delanteros, el equipo quiso pero no pudo, porque el Villarreal tenía muy bien aprendida la lección. El choque discurrió por un cauce de verdadera igualdad, con las fuerzas muy equilibradas, con amagos abundantes pero muy pocos golpes. El Sevilla no atinaba, porque los de Marcelino se anticipaban casi siempre en los últimos metros y porque en el centro del campo, pese al derroche de Krychowiak, no lograban imponerse. Las ocasiones, de hecho, eran del Villarreal, que exigió lo mejor de Beto ante un disparo de falta de Triguero y el posterior rechace de Uche a poco del descanso.
Nada cambió en la reanudación. El Sevilla no encontraba el camino y el Villarreal era el que realmente se sentía cómodo. Uche se volvía a poner de gol, pero fallaba ante Beto por ajustar demasiado al palo corto su remate. La frustración fue dominando a los nervionenses, que casi nunca acertaban en sus entregas, en sus últimos pases. Había intención, pero faltaba eficacia. Emery sacó a Vidal y Aspas, pero la fluidez seguía sin aparecer y tan sólo las arrancadas de Tremoulinas sazonaban el ánimo del respetable. Aguardando su momento con mucha disciplina, el Villarreal dio el aguijonazo que tanto esperaba en el minuto 79. Cani, que llevaba un instante en el campo, le puso un servicio magistral a Vietto, que el argentino materializó con clase.
Se acababa la historia, o al menos eso parecía. Pero entonces llegó el espectáculo reservado para los crédulos. Emery sacó a Banega por Mbia. Con el rosarino el equipo ganó sentido en sus intenciones y con Krychowiak y su temperamento la grada todavía creía en lo improbable. Y entonces llegó la jugada que lo cambió todo. Enésimo ataque que se frustra con Bacca superado por los centrales, pero por primera vez se gana un rechace y Denis marca con habilidad. 1-1 y una historia totalmente diferente. Nervión ruge y el Sevilla pone la sexta, o la séptima. Al Villarreal le tiemblan las piernas y Tremoulinas, cuyo partido estaba siendo sobresaliente, es derribado claramente por Dos Santos dentro del área. Penalti claro, que Bacca toma para sí. para ejecutarlo con maestría, engañando a Asenjo. Gol y explosión de un estadio entregado a su equipo, colíder, pero sobre todo tocado por un momento mágico, porque incluso en un partido en el que se vio superado en muchas facetas del juego, se impuso con un arrebatador arranque de cólera. Ser colíder, con 22 puntos de 27 posibles, es irreal, e incluso ilógico para un equipo con el quinto o sexto presupuesto del campeonato... ¡Pero qué bonito es!

Veamos el acta:

(22) Aleix Vidal Parreu 64
en sustitución del jugador
(18) Deulofeu Lázaro, Gerard
(14) Iago Aspas Juncal 73
en sustitución del jugador
(7) Kevin Gameiro
(19) Banega, Ever Maximiliano David 81
en sustitución del jugador
(25) M´Bia Etounde, Stephane

(87') Denis Suárez Fernández Gol
(89') Carlos Arturo Bacca Ahumada Penalty

(8') Daniel Filipe Martins Carriço Amarilla
(64') Tremoulinas, Benoit Amarilla
(72') M´Bia Etounde, Stephane Amarilla


+ En el minuto 8 el jugador (6) Daniel Filipe Martins Carriço fue amonestado por el siguiente motivo: sujetar a un adversario en la disputa del balón

+ En el minuto 64 el jugador (2) Tremoulinas, Benoit fue amonestado por el siguiente motivo: dejarse caer dentro del área contraria, simulando ser objeto de falta

+ En el minuto 72 el jugador (25) M´Bia Etounde, Stephane fue amonestado por el siguiente motivo: infringir persistentemente las reglas del juego

+ En el minuto 79 el t?cnico Marcelino García Toral fue amonestado por el siguiente motivo: entrar en el terreno de juego varios metros con motivo de la celebración de un gol

El miércoles toca Copa del Rey. ¡Vamos a intentar asaltar Sabadell!

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