El once que planteó Emery fue el siguiente: Palop, Cicinho, Fazio, Botía, Coke, Medel, Maduro, Jesús Navas, Rakitic, Reyes y Álvaro Negredo. Voy a intentar desgranarlo:
Portero: ¡Yo soy de Palop, de Palop, de Palop!
Defensas: ¿Coke a pierna cambiada? ¿Por qué no un chico del filial?
Medios: Totalmente de acuerdo.
Delantero: Muy solo Negredo, ¿no?
No me salió un resumen digno de colgarlo aquí, así que voy a recurrir al de la web oficial:
Sumar siempre es bueno, aunque sea de a uno, sobre todo cuando el equipo en cuestión está en una zona delicada. A esto se le puede añadir la recurrida frase de que los empates a domicilio se hacen buenos con victorias en casa... Pero ni siquiera estas afirmaciones de indudable validez en el mundo del fútbol atenúan la frustración del Sevilla esta noche en Getafe, que fue mucho mejor, que controló los tiempos del choque y que creó un ramillete de ocasiones lo suficientemente importante como para imponerse en el marcador, haciendo de Moyá el mejor jugador del encuentro. Un punto, sí, pero la insatisfacción es evidente en el equipo nervionense, porque con primeras partes como las de esta noche se ganan nueve de cada diez encuentros.
En la reanudación la tónica no varió. El Sevilla no se cayó con el golpe seco que recibió tras la falta de Colunga. Al poco de arrnacar Moyá volvió a exhibir reflejos, sacando un mal despeje de Juan Varela que se colaba a la red. Los de Emery seguían apretando, marcando la pauta, con Rakitic reclamando protagonismo, y Kondogbia y Stevanovic en el campo por Maduro y Reyes. Precisamente el croata se inventó un pase de tiralíneas espléndido que dejó a Negredo solo en franca posición de gol, pero el madrileño definió a las nubes, ante la mirada de un agradecido Getafe que, viendo que no le mataban estiró las piernas y se sacudió un poco de la presión visitante, más tibia en una fase final que acabó desarrollándose en zona de nadie, por más que Emery quiso darle una vuelta de tuerca al envite, sacando a Manu del Moral. Fue Navas, no obstante, quien se estrelló por última vez con Moyá, con un córner envenenado que de nuevo desbarató Moyá, inmenso y sin duda el mejor de los suyos.
No era casualidad, para nada, que Moyá se llevara la máxima nota en el cuadro local, sobre todo porque fue quien los sostuvo, incluso al final cuando el Sevilla buscó a base de saques de esquina el tanto de una victoria que se resistió por su falta de pegada y, sobre todo, por no saber atar un triunfo que se le puso de cara con el gol de Reyes. La mano de Emery comienza a notarse, porque el equipo luce más compacto, con cierto empaque en la medular, contundente atrás, y generando ocasones. Pero todavía hay que limar la puntería, que es la que al fin y al cabo concede los triunfos. Con mucha probabilidad se afinará el tino cuando el equipo coja confianza, y qué mejor cita para hacerlo que la del miércoles, con la posibilidad de regresar a unas semifinales de Copa.
Veamos el acta:
(22) Geoffrey Kondogbia | 58 | |
en sustitución del jugador | ||
(12) Hedwiges Maduro | ||
(18) Stevanovic, Miroslav | 65 | |
en sustitución del jugador | ||
(19) José Antonio Reyes | ||
(14) Manuel, Del Moral Fernandez | 85 | |
en sustitución del jugador | ||
(11) Iván, Rakitic |
(39') José Antonio Reyes | Gol |
(71') Jorge, Andujar Moreno | Amarilla |
(82') Geoffrey Kondogbia | Amarilla |
+ En el minuto 71 el jugador (23) Jorge, Andujar Moreno fue amonestado por el siguiente motivo: jugar el balón con la mano, cortando la posibilidad de ser jugado por un adversario | |||
+ En el minuto 82 el jugador (22) Geoffrey Kondogbia fue amonestado por el siguiente motivo: discutir con un contrario sin llegar al insulto ni a la amenaza |
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