El Sevilla comenzó adelantándose gracias a Negredo, pero el Espanyol empató a
14 del final. El equipo de Míchel acaba la temporada novena, ejemplificando en
su último encuentro lo que fue para él una Liga que le deja lejos de los
objetivos.
El Sevilla puso punto y final a la temporada con un empate que al fin y al
cabo refleja lo que ha sido la actual campaña, un curso irregular de dientes de
sierra donde la falta de continuidad en juego y resultados se traduce en
resultados templados e insípidos, que dejan al equipo muy lejos de lo que
debería haber sido su lugar natural. El conjunto nervionense, de ese modo, acaba
con 50 puntos, noveno clasificado, a ocho puntos del objetivo Champions y a
cuatro de Europa, sin duda muy lejos de lo que debería ser y no fue, tal vez por
descarrilar de forma tan estrepitosa en Getafe, en un momento clave en el que
los hombres de Míchel transmitían unas sensaciones que invitaban a lograr mucho
más del botín final obtenido.

Este domingo nada había en juego más que la honra de la victoria. Eso se palpó desde el comienzo, pues ambos equipos jugaron con intención pero sin la tensión propia de los choques donde hay algo en el aire. El Sevilla presentaba la gran novedad de Perotti en la izquierda, quedando Reyes en la mediapunta, y formando en el mediocentro Deivid junto a Rakitic. Los andaluces, como suele ser habitual con Míchel al mando, buscaron ser protagonistas, pero al balón sólo le inyectaba peligro Jesús Navas, que por su carril volvía loco a Didac. El Espanyol se sentía a gusto a la contra, saliendo veloz gracias a Álvaro Vázquez. El canterano tuvo la más clara de los suyos, habilitado en carrera superó a Palop y tal vez erróneamente optó por cedérsela a Coutinho, llegando desde atrás Coke y sacándole al brasileño el gol con una meritoria intervención. Acto seguido respondió el Sevilla, como no por la derecha, con un centro de Navas que Negredo remató a bocajarro con la testa, despejando a córner con reflejos Cristhian Álvarez. Tras el bote del saque de esquina de nuevo Negredo la tuvo, pero su disparó se perdió entre el mar de piernas locales apostadas dentro del área.
El partido estaba bonito, en tanto en cuanto los dos equipos
tenían sus opciones y brindaban un espectáculo abierto, poniendo las mejores
gotas de fútbol el imparable Navas, formidable como en toda la segunda vuelta,
aunque no sería justo obviar el buen trabajo en la medular de Deivid y Rakitic,
confirmando el croata la ligera mejoría en su fútbol que dibujó el pasado fin de
semana ante el Rayo. El choque, sin embargo, no lo desequilibró el palaciego,
sino Álvaro Negredo, que definió con mucho oficio un magnífico servicio de
Rakitic, en una contra de los visitantes.
En la segunda parte el guión del choque no varió en exceso. El
ritmo de juego era máspropio de un amistoso que de un duelo de alta competición,
si bien es cierto que en algunas fases del segundo acto el encuentro se partía
por momentos, por los ataques de uno y otro equipo, poco peligrosos en ambos
casos. Con el avanzar de los minutos Míchel movió el banquillo, sacando primero
a Manu del Moral por Perotti y ya a 17 del final a Frederic Kanouté por José
Antonio Reyes, produciéndose la gran anécdota de la noche, pues el estadio de
Cornella recibió al malí con una sonora ovación, prueba indeleble de la enorme
huella que ha dejado el 12 sevillista en el fútbol nacional.
Prácticamente llevaba Kanouté tres minutos en el campo, cuando lo
que era una situación controlada se fue de las manos, después de que en el
minuto 31 Coutinho, muy listo en el desmarque, superara por alto a Palop por
arriba. El tanto de los periquitos desencadenó unos minutos muy voluntariosos
del Sevilla, que pudo marcar sobre todo gracias a Navas, que se inventó una gran
pared con Negredo pero no acertó en el momento final. El equipo de Míchel lo
intentó hasta el final, sobre todo a balón parado, pero la suerte del choque ya
estaba echada.
Este domingo nada había en juego más que la honra de la victoria. Eso se palpó desde el comienzo, pues ambos equipos jugaron con intención pero sin la tensión propia de los choques donde hay algo en el aire. El Sevilla presentaba la gran novedad de Perotti en la izquierda, quedando Reyes en la mediapunta, y formando en el mediocentro Deivid junto a Rakitic. Los andaluces, como suele ser habitual con Míchel al mando, buscaron ser protagonistas, pero al balón sólo le inyectaba peligro Jesús Navas, que por su carril volvía loco a Didac. El Espanyol se sentía a gusto a la contra, saliendo veloz gracias a Álvaro Vázquez. El canterano tuvo la más clara de los suyos, habilitado en carrera superó a Palop y tal vez erróneamente optó por cedérsela a Coutinho, llegando desde atrás Coke y sacándole al brasileño el gol con una meritoria intervención. Acto seguido respondió el Sevilla, como no por la derecha, con un centro de Navas que Negredo remató a bocajarro con la testa, despejando a córner con reflejos Cristhian Álvarez. Tras el bote del saque de esquina de nuevo Negredo la tuvo, pero su disparó se perdió entre el mar de piernas locales apostadas dentro del área.
Míchel apostó por este once: Palop; Coke, Fazio, Cala, Fernando Navarro; Navas, Deivid, Rakitic, Perotti; Reyes y Negredo.
Veamos el acta:
(20) Manuel, Del Moral Fernandez | 66 | |
en sustitución del jugador | ||
(10) Diego, Perotti | ||
(12) Frederic, Kanoute | 72 | |
en sustitución del jugador | ||
(21) Reyes Calderón, Jose Antonio | ||
(17) Tiberio, Guarente | 83 | |
en sustitución del jugador | ||
(34) Rodriguez Barrera, David Omar |
(44') Diego, Perotti | Gol |
(16') Rodriguez Barrera, David Omar | Amarilla |
(23') Jorge, Andujar Moreno | Amarilla |
+ En el minuto 16 el jugador (34) Rodriguez Barrera, David Omar fue amonestado por el siguiente motivo: derribar a un contrario en la disputa del balón | |||
+ En el minuto 23 el jugador (23) Jorge, Andujar Moreno fue amonestado por el siguiente motivo: derribar a un contrario en la disputa del balón |
Aunque hayamos quedado fuera de Europa, yo siempre estaré al lado de los míos.
Míchel va a seguir siendo nuestro entrenador, hecho del que puedo decir que respeto. El que no va a seguir perteneciendo a la disciplina sevillista es Deivid. Me acabo de enterar y les puedo asegurar que no me gusta nada la noticia. Si me conocen un poco, sabrán que soy bastante sentimental, así que se pueden imaginar cómo estoy ahora mismo... ¡Mucha suerte, Deivid!
Seguiré contándoles noticias de actualidad. No se crean que por acabarse la Liga yo dejo esto, que no...
¡¡¡VIVA EL SEVILLA!!!
No hay comentarios:
Publicar un comentario